En general, y sinceramente no se por qué, me he dedicado a escribirle mucho más a los padres de niños pequeños antes que a los padres de adolescentes; aunque en realidad bien sé que estos últimos enfrentan problemas mucho más difíciles de resolver que los primeros.
Lo cierto es que, y como madre de adolescentes lo digo, cada día se hace más complicado saber con quienes se relacionan nuestros hijos sin caer en una obsesiva vigilancia o una intromisión en su intimidad. Ahora bien, cómo hacer para protegerlos de tantas cosas que los acosan en este tiempo sin correr el riesgo de terminar en alguno de estos extremos de sobreprotección.
En el Consumer Electronics Show, evento anual que se lleva a cabo en Las Vegas, se han presentado una cantidad importante de aparatos y software enfocados justamente a este tipo de monitoreo. Desde localizadores auxiliados con la tecnología GPS en formato de relojes, herramientas de monitoreo celular que incluye un programa que indica cómo está conduciendo el joven en caso de estar utilizando el automóvil de la familia, hasta el clásico control de llamadas, mensajes de texto, e-mails, fotos y videos.
Se que esto representará para muchos una intromisión indeseada en la vida privada de sus hijos adolescentes, pero créanme que luego de ver los peligros que significa la libertad absoluta del uso de Internet, sin ningún filtro ni control, muchos padres han decidido regresar al viejo rol del control sobre sus hijos adolescentes y sus relaciones.
Por supuesto los adolescentes sienten con esto que sus padres derriban el último bastión de independencia que aún conservaban. Ahora bien, tú como padre, ¿qué opinas al respecto? ¿Eres capáz de controlar de esta manera a tu hijo? Y en todo caso, ¿lo consideras necesario?.
Fuente e imagen: tecnopadres












