
El autismo es un desorden que se identifica la mayoría de las veces antes de los tres años, este síndrome (no una enfermedad) produce un paulatino alejamiento en la interacción social del peque ya sea que tenga orígenes neurológicos o psíquicos. Este transtorno se puede identificar en tres grupos: relaciones sociales con pares o personas del contexto, comunicación y psíquico.
Hay características que comienzan a involucionar entre el primer y tercer año de vida, perdiendo las habilidades propias de la etapa evolutiva o del desarrollo del peque; estas pueden ser:
- no demuestra interés alguno (o lo va perdiendo) en el medio que lo rodea
- no estira sus brazos o manifiesta alguna emoción cuando su madre le estira sus brazos
- no desarrolla la sonrisa social (característica fundamental de los cuatro meses)
- lloran largo rato sin razón aparente
- no diferencian los parientes cercanos.
Cuando el peque va creciendo las demostraciones de dicha enfermedad se van acentuando y van adquiriendo mayor fuerza:
- ausencia del lenguaje
- no fijan la mirada
- se asustan de los ruidos del medio pero no responden al dolor
- no poseen control de esfínteres
- no se valen por sí mismos
- pueden ser agresivos si se sienten atacados
El autismo es característico por la falta (no ausencia) de respuesta al contexto en el que vive o pasa parte de su tiempo, podrás notar que ellos realizan acciones mecánicas y de manera reiterada pero demuestran “rechazo” al contacto físico. El balanceo constante, el silencio permanente, la aparente sordera o la obsesión por determinados objetos son puntos de llamado de atención.
Si bien no existen causas aparentes para el desarrollo de dicho síndrome, las últimas investigaciones están encaminándose a la posibilidad de la interrupción del desarrollo normal del cerebro en la etapa temprana de gestación que es causada por defectos en genes que lo conforman. Así mismo no hay una cura para este síndorme sino que dependerá del modo en cada sujeto y que rasgo principal (de los tres mencionados) es el que caracteriza al mismo para proyectar un tratamiento pudiendo aplicarse: la terapia clásica, los antisicóticos, los remedios anticonvulsivos, ejercicios de destreza para las partes afectadas etc.
Imagen: Voces del Autismo













