Muchas parejas acostumbran tener una mascota en casa, el tema comienza a ser un motivo de conversación cuando nos enteramos que nuestro primer hijo está por llegar. Muchas madres primerizas sienten temor por la presencia de un animal y la convivencia con su bebé. Lo cierto es que toda mascota es demandante de atención, y suelen sufrir si de un día para el otro modificamos nuestro comportamiento respecto de ellos.
La pregunta clave es: ¿cómo reaccionará mi mascota ante la llegada del nuevo miembro de la familia? Y, ¿en caso de sentirse celoso o desplazado puede un animal atacar al pequeño recién nacido?
En principio, si bien es cierto que las mascotas y los bebés pueden convivir perfectamente, hay una serie de cosas a tener en cuenta:
- es fundamental controlar que nuestra mascota esté sana y tenga todas sus vacunas
- si por la llegada del bebé tendrás que cambiarle algunas costumbres de su rutina diaria, comienza a hacerlo unos meses antes de la llegada del bebé para que no relacione los cambios con esto
- cuando llegues a casa con el bebé acércalo a la mascota con cuidado, permite que lo reconozca y lo acepte
- acaricia a la mascota cuando le presentes al bebé para que sienta que tu afecto sigue intacto a pesar de la llegada del bebé
- permite que se conozcan de acuerdo a sus tiempos, toma tus precauciones pero nunca apartes bruscamente a la mascota cuando intente acercarse al peque
- los cuidados deberán extremarse cuando el niño comience a desplazarse, el puede tirarse sobre la mascota sin querer y esta podría reaccionar por instinto
- enséñale desde el principio a tu hijo que no debe acercarse a la mascota mientras esta come o descansa, eso evitará posibles problemas
Por lo demás, no tienes de qué preocuparte, en la mayoría de los casos mascota y bebé se vuelven grandes amigos en poco tiempo.
Fuente e imagen: culturainfantil












