
Ambas son bastantes conocidas por ser altamente riesgosas porque se trata de alteraciones en relación a la ingesta de alimentos pero las raíces principales son emociones alteradas, la aceptación social y el miedo al rechazo de sus pares.
Los modelos (mayoritariamente) que las sociedades de diversos países muestran como imágenes de personas exitosas, lindas, elegantes, conocidas son altas, flacas y rubias … eso hace que las pre-adolescentes o quienes ya lo son … las comparaciones nacen desde allí y el trayecto a las crisis de identidad propia es breve.
A grandes rasgos, la anorexia es la negación a comer o notarse gordas … la bulimia son atracones de comida que luego por “sentir culpa” se provocan el vómito o toman diuréticos; ambas conductas responden a compulsiones importantes que afectarán su estado anímico y físico.
Las exigencias de ser delgadas/os llevan a comenzar una dieta sin cuidados necesarios y el culto a las curvas perfectas es cada vez mayor debido a la escasez de los reales valores que constituyen al sujeto. Los estímulos externos son intensos que debes acompañarlas/los en su crecimiento para cimentar confianza en sí mismo y en relación a vosotros que sois sus padres.
Te comparto algunos signos para que estés alerta: negación a las mismas en ambas, caída progresiva del cabello (A), piel seca (A), irritabilidad (A), aislamiento (A), voracidad recurrente (B), ingesta de laxantes o diuréticos (B), comen a escondidas (B), culpa (A y B).
Imagen: Codigo cero












