En el transcurso del embarazo todas las mamás esperan con gran ilusión el arribo de su pequeño. Otra cosa distinta es el regreso al hogar con el niño en brazos, ya que a partir de ese instante las rutinas habituales cambiarán de forma notable: pareja, horarios y trabajo. A efectos que todo sea más tolerable, aquí puedes encontrar algunas recomendaciones:
Comparte con tu pareja la educación y cuidados del pequeño, o sea los baños diarios, biberones, paseos. Intenta que él también disfrute y juego con el niño. Invita a tu casa a amigos y amigas. Las conversaciones y contactos con las amistades ayudan a pasar largas horas de forma amena.
Si no te agrada tu estado, pídele a algún familiar que cuide del pequeño un rato y aprovecha para concurrir a la peluquería o alguna distracción.
Si no logras pasar gran parte del día con tu pequeño recién nacido, no es para preocuparse. Razona que dispondrás de muchos años para verlo crecer, jugar y disfrutar de su alegra compañía.
Si el niño llora todas las noches, conversa con tu pareja una forma de organizarse para encargarse una vez cada uno de él. Si no tienes el tiempo necesario para realizar otras tareas en el hogar, agéndate un horario para hacer solo aquello que sea imprescindible. Organizándose es la manera de hacer las tareas con tiempo y tranquilidad y te sobrará tiempo para jugar con tu pequeño.
Los gustos predilectos por la música puedes escucharlos al tiempo que cuidas al bebé y si tu atracción es por la lectura lo podrás hacer mientras el pequeño duerme.
Si te sientes algo deprimida o triste, habla con tu pareja e infórmale como te sientes. Guardarse los estados de ánimo para una misma no será ninguna solución al problema.












