
El período de quirilancia o ambidiestrismo, es un proceso donde el niño/a define la preferencia de la mano creativa. Si el peque ha resuelto madurativamente la mano izquierda, no lo obliges a ser diestro porque ocasionarás daños en la lateralidad, y que es posible confundir con la dislexia.
Las instituciones educativas deberían capacitar a los docentes, para que puedan ocuparse del peque zurdo del modo correcto. Para poder darle las herramientas adecuadas (ej: las tijeras), que pueda escribir con la luz desde el lado derecho y colaborar con él en tareas motrices.
Ser zurdo, también es adaptarse socialmente porque “son chicos raros” y sus hábitos diarios son más difíciles porque la vida está diseñada para personas diestras. Podrás notarlo cuando: se abrochan los botones, la utilización de elementos escolares y al intentar abrir un frasco.
Está comprobado que el desarrollo y nivel intelectual de los niños zurdos es superior, teniendo esta capacidad fomenta en tu hijo/a para que utilice esa “habilidad” para manipular objetos e integrarse con sus pares. Hay personalidades muy famosas e importantes: Pelé (futbolista), Babe Ruth (beisbolista) o Mozart (la excelencia musical).
Recuerda: Ser zurdo implica no solo el uso de la mano, también incluye al ojo, la pierna y todo su lado izquierdo.
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