
Es un severo trastorno en el desarrollo que se vincula con la interacción social, en encontrar intereses o tener un comportamiento limitado; son personas solitarias con buena comunicación oral, un coeficiente intelectual dentro de lo normal y a veces superior. En ocasiones se lo confunde con un autismo severo, la diferencia radica en que los peque con el Síndrome de Asperger manifiestan comportamientos de mala adaptación en los entornos.
Un paciente con esta afección puede obsesionarse con diferentes objetos u actividades: coleccionar gafas, acomodar una y otra vez blusas según colores; el común denominador entre ellos es el alto interés en los medios de transporte (especialmente los trenes) y los ordenadores de diferentes clases u otras actividades donde no deban tener contacto con otras personas. Esto ocasiona problemas a lo largo del transcurso de la vida del sujeto que padece esta alteración, un ejemplo es el siguiente:
“Un infante con este síndrome concurre a la escuela y cuando la maestra le pregunta de manera grotesca ¿Qué pasa tu perro se comió tus deberes?, el peque permanecerá silencioso tratando interiormente de llegar a una conclusión concreta que le manifiesta la siguiente dualidad; si debe explicarle a la maestra que él no tiene perro y que estos animales no comen papel”.
Las causas pueden estar relacionadas con un componente genético con uno de los padres, en la generalidad es el padre quien presenta el cuadro médico completo para que el peque desarrolle el síndrome, otra posibilidad es que en parientes cercanos al niño se encuentren personas con autismo leve y hay que tener en cuenta que estos solo son factores que posibilitan la evolución o no de la enfermedad; ya que aún no hay otras causas declaradas. Los exámenes habituales en ellos son: físicos de todo tipo para determinar en que etapa del síndrome se encuentra, emocionales diversos e intensos, mentales para descartar otras causas.
El tratamiento aplicado al paciente dependerá del nivel de funcionamiento adaptativo del paciente, es a largo plazo y los pronósticos serán acordes a la evolución y según la naturaleza del problema y el modo/estilo de intervenciones que se utilicen. El mismo debe realizarse en conjunto con padres, educadores y médicos y hay que ser muy cautelosos porque cuando no encuentran el poder de expresarse o que los limitan mediante normas estrictas se molestan y se autoagreden. La medicación está contraindicada en el proceso de tratamiento; sin embargo cuando el profesional a cargo se da cuenta que el peque no puede manejar la ansiedad, depresión o gran tristeza o la falta de atención en actividades normales, las recetará bajo estricta supervisión.
Sugerencia: Si observas que tu niño no reacciona o siente rechazo hacia otras personas, su lenguaje no es normal a su edad, es obsesivo con objetos y se autoagrede, consulta con un profesional a la brevedad.
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