Entre las enfermedades más comunes a las que están expuestos nuestros peques se encuentran la varicela, el sarampión y la rubeola; todas ellas con manifestaciones cutáneas y de alto grado de contagio.
Si tu peque sufre alguna de estas enfermedades, verás como aparecen en su piel manchas rojas, pequeñas llaguitas o granitos, según fuera el caso. En todas deberás tener mucha paciencia y sobre todo atenderlo a toda hora para que no se rasque o lastime ya que esto puede hacer que la piel se infecte y luego queden las cicatrices.
Lo más común para evitar este molesto picor es utilizar Kalamina en crema o azufre con mantequilla, también se pueden comprar en las farmacias diversos tipos de talcos líquidos o el recomendadísimo Atarax.
Estas enfermedades no duran demasiado tiempo pero suelen ser muy molestas y sobre todo en los más pequeños, demandan mucha atención. Lo fundamental es acudir de inmediato al médico pediatra.
Fuente e imagen: iellas












