
La hemofilia es una enfermedad genética, que consiste en la dificultad de la sangre para coagularse. Comienza con la aparición de hemorragias internas y externas debido a la deficiencia de la globulina antihemofílica.
Las hemorragias severas son: cerebro, ojo, lengua, garganta, riñones, digestivas y genitales. La principal es la hemartrosis, que afecta las articulaciones: la rodilla, el codo o el tobillo. Por estas y otras razones son niños que tienen que tener una vida apacible.
El diagnóstico del tipo de hemofilia se hace con un análisis de sangre y pruebas de coagulación. El objetivo es establecer la severidad de la enfermedad y decidir el tratamiento a seguir, según las características del paciente.
La fisioterapia es una opción para disminuir el dolor y la inflamación. El objetivoes que los peques hemofílicos y puedan realizar actividades físicas o deportes habituales con riesgos mínimos. Pude prevenir la aparición de lesiones musculares y disminuir las secuelas.
Imagen: famma












