Se puede definir a la atención como una función cerebral, cuya finalidad es seleccionar entre la multitud de estímulos sensoriales que llegan simultáneamente y de manera incesante al cerebro, las que son útiles y pertinentes para llevar a cabo una actividad motora o mental.
Es por eso que la mayoría de las actividades de la vida diaria, sobre todo en nuestros peques, requieren de la atención para ser realizadas con eficacia. ¿Qué sucede entonces cuando hay alteraciones en los procesos de atención de un niño?
En estos casos las limitaciones pueden observarse en la capacidad para:
· enfocar y sostener la atención.
· mantener el autocontrol y la autorregulación.
· inhibir los impulsos o conductas.
· ejecutar las tareas asignadas.
En nuestros próximos artículos nos enfocaremos en la forma de detectar estos trastornos, diagnóstico y tratamiento. Esto es muy importante saberlo como padres, no solo si sufrimos en nuestro propio hogar y con alguno de nuestros hijos este padecer, sino también por si se presentara en un futuro, para una detección y atención precoz del mismo.
Imagen: tips4mum












