
A los/las peques les gusta invitar a sus compañeros de escuela, deportes u otras actividades a casa para pasar un momento divertido, ameno, de confidencias hasta la madrugada, y la creación de coreaografías con la música de moda.
Cuando llegamos con los niños/niñas, sus mochilas, sus bolsos y aquello que trajeron para compartir; podemos prepararles la merienda (una rica chocolatada con torta), pochoclos, dulces, sandwiches y hasta invitarlos a amasar para que compartan un tiempo juntos de modo innvovador.
A las nenas podemos darle carteras, pinturas, libros, collares, ropa para que puedan realizar juegos de roles, productos de perfumería, de revistas, recursos cotidianos etc y los varones podrán armar castillos con los ladrillos de plástico, crear un juego con un simple papel y hasta bailar en el patio a escondidas. Siempre re-descubrirán el material dándole un nuevo sentido de uso.
Es una experiencia que los enriquece y los llena de felicidad, básicamente es compartirle a sus pares como es el ámbito en el que viven, en el que se pierden por un tiempo y convierten en un mundo en el cual solo ellos tienen acceso a esa libertad … ”su espacio” … su lugar de aventuras donde todo es posible y sin límites.
Anima este tipo de reuniones infantiles, le permitirán al niño/niña consolidar cada vez más su lugar en el mundo desde otro lugar. Otro modo de acompañar y demostrar el amor que los une.
Imagen: Aldeaeducativa












