Los primeros meses de vida de nuestros peques son maravillosos, una constante fuente de alegrías y sorpresas, pero como todo lo nuevo suele ser un período difícil y plagado de situaciones a resolver por nuestra parte. Uno de los momentos en que nuestro bebé más nos necesitará es durante la dolorosa dentición. La llegada de los primeros dientes provoca una molesta inflamación en las encías, causando molestias y trastornos que se dan según cada peque, pero que pueden ir desde fiebre hasta anginas y diarrea.
Cuando la dentición produce fiebre es bueno consultar con el médico pediatra para suministrarle algún tipo de anti-febril, al igual que en los otros casos, siempre habrá una solución que nos ayude a aliviar estos síntomas que si bien son comunes no dejan de ser muy molestos para el bebé.
La inflamación en las encías, además de incomodarlos y ponerlos nerviosos, los lleva a refregarse con cierta desesperación ocasionando más irritación si no tomamos las precauciones necesarias. Para evitar esto y además aliviarlos debemos darles un mordedor de plástico. Los más indicados son aquellos que se llenan con agua, porque esto nos permite colocarlo en la nevera hasta que se enfríen un poco.
Esta sensación de frescura al morder les causará gran alivio y los ayudará a atravesar este período de forma más llevadera. Además existen algunos medicamentos especialmente elaborados para calmar el dolor, se consiguen en forma de gel y deben untarse las encías con ellos. Antes de adquirirlos consulta, obviamente, con el médico especialista.












