Las relaciones entre hermanos son tan diversas que se han estudiado miles de veces para encontrar respuestas, tanto a sus cambios como a sus laberínticas formas de expresión, aún sin éxito.
Estas relaciones suelen ser las más largas en la vida de las personas, si no ocurren sucesos trágicos en medio; aún cuando los padres hayan muerto, los hermanos seguirán.
Pero estas relaciones se tornan a veces lejanas, existen distintas categorías en el trato entre hermanos, algunas son:
· Íntimos, que valoran más la relación entre hermanos que entre pareja.
· Afables, amigos entre hermanos, cada uno con su familia.
· Leales, los que interactúan solo en reuniones familiares y luego no se ven.
· Apáticos, los que nunca se ven.
· Hostiles, los que han quedado con resentimiento desde pequeños.
Pero el momento crucial del encuentro será seguramente a la hora que los padres envejezcan y enfermen. En ese momento, normalmente de madurez, es cuando reconocemos lo importante que es tener un lazo de hermanos. Aunque a veces surgen disputas por el cuidado de los ancianos.
Definitivamente una relación que da que hablar, y que todos deberíamos regar para que crezca fuerte y sana.
Fuente: enplenitud | Imagen: etiquetaybuenosmodales












