El primer gran romance resulta ser una aventura tan ansiada como temida. Para muchas adolescentes, comenzar esta etapa es muy difícil, y el tema despierta mucha preocupación en los padres.
El noviazgo de la adolescencia es un episodio significativo en la vida de una mujer. Es imposible olvidar esa relación con torpezas y también errores, con inexperiencias e idealismos. Es que ella es casi un rito de iniciación, el ingreso en el largo recorrido de lo sentimental. Una ruta que posiblemente tendrá más de un obstáculo. Etapas placenteras e instantes de desencanto. Relaciones decisivas y otras intrascendentes. Muchas rupturas y más desencuentros.
Cuando una chica se aproxima a los 16 o 17 años se espera que haya salido con algún chico, o intente por lo menos una relación de pareja aunque sea transitoria. Sin embargo, para muchos adolescentes comenzar esta etapa no se un asunto sencillo, existen determinados aspectos que dificultan el acercamiento al chico. Es importante el modelo de pareja de sus padres. A ellos los ve diariamente, y puede suceder que sus peleas y desacuerdos desalienten sus proyectos de formar su propia pareja. Y teme reproducir esa relación que sin dudas le disgustará.
En todas las situaciones, hay que tener presente que cada adolescente es única, por lo que no se le pueden aplicar valores generales. Sólo los adultos, que sabemos las limitaciones de la chica, somos capaces de ayudarla a transitar estos instantes. Con gran cantidad de afectos y sin demasiadas exigencias.













