
Un nefroblastoma o tumor de Wilms es una neoplasia del riñón, afecta a uno o ambos órganos. Esta afección puede desgarrase y producir una hemorragia o una diseminación por el peritoneo del tumor. Un desgarro o rotura del tumor, implica un intervención profesional.
El tumor puede adquirir un tamaño grande y propagarse hacia otros tejidos del cuerpo, el lugar habitual son los pulmones o el hígado, el cerebro o los huesos. Algunos síntomas que pueden experimentar:
- un bulto visible y palpable en el abdomen
- aparente agrandamiento de las venas del abdomen
- sangre en la orina
- disminución del apetito
- debilidad o cansancio
- fiebre.
Ciertos niños con Tumor de Wilms sufren la ausencia del iris del ojo (aniridia) o hemihipertrofia (aumento del tamaño de un lado del cuerpo) o anormalidades de la vías urinaria. Su incidencia es mayor entre hermanos u otros integrantes de la familia, lo que sugiere una posible causa genética.
El pronóstico de la supervivencia y calidad de vida, varía en cada paciente, con una atención médica complementada con una terapia agresiva. El seguimiento es esencial, aunque siempre hay posibilidades que vuelva a aparecer, las esperanzas han de crecer porque se descubren métodos nuevos para mejorar el tratamiento y reducir los efectos secundarios.
Imagen: Answers












